El efecto de proximidad
Hablar demasiado cerca del micrófono aumenta las frecuencias graves, lo que puede sonar íntimo pero también puede saturar el audio. Mantener una distancia constante de unos 10 a 15 centímetros suele ser el estándar para una voz clara.
Es fundamental evitar los golpes de aire en las consonantes plosivas, como la 'p' y la 'b', mediante el uso correcto de filtros antipop.
Postura del locutor
Mantener la espalda recta y el pecho abierto permite una mejor entrada de aire y una proyección vocal más natural durante la grabación.